¿Qué fuerzas sobrenaturales me unen a vos? Según varios, se llaman “mi poco autoestima”; y estoy comenzando a creerlo así. No tan fácilmente logré aceptar que lo mío va más allá del amor: es un capricho, una obsesión, o simplemente una emoción que tiene control total sobre mí y me está destruyendo, muy rápida pero dolorosamente.

Hoy elijo no culparme más, no justificarte, y también, aunque me resulte más difícil que nada, no seguir siendo víctima de la seducción que utilizas como método de manipulación.

No me permito pensar que aún te quiero, que aún te deseo; pero te ocupaste de dejar un recuerdo en cada parte de la ciudad, de mi cuerpo y de mi alma.

¿Cómo auto convencerme de que nunca te importé y de que para vos siempre fui un juego? ¿Tan cruel es conmigo el amor que nunca noté que sólo mentías?

Aún hoy, después de que me dejaste por quinta vez, con la misma excusa que las cuatro anteriores, faltándome el respeto y ridiculizándome en público a más no poder, sigo queriendo ser tuya más que nada en el mundo.

¿Cómo se explica que mi enfermedad sea mi única cura?

Me odio por permitirme ser parte de tu juego. Me odio por creerte, por creer que cambiarías, por pensar que eras el único que estaría para mí. Me odio por defenderte, justificarte y perdonarte una y otra vez.

Quiero ser feliz, quiero quererme, quiero valorarme y quiero recuperar la confianza en mí que una vez tuve y me arrebataste.

Así se siente…

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