Tengo 19 años. Me defino como una persona muy tímida, con miedo constante al maltrato y a los hombres. Me cuesta mucho abrirme y más que nada estar en pareja. Nunca comprendí el porqué de como soy y probablemente tampoco haga, sólo tengo sospechas. Constantemente sufro de ansiedad y depresión, pero nunca lo digo en mi casa porque de esas cosas no se hablan ya que podría ser una vergüenza para la familia.

Cuando tenía 10 años mi mamá intentó suicidarse. Tuvo la suerte de salvarse pero la mala suerte de que yo no comprendí sus problemas y me enojé con ella. En mi casa nunca se habló de eso, allí sólo se sacan conjeturas, por lo tanto conjeturé sobre mi responsabilidad ante aquel hecho. A esa edad me encontraba sola, ya que mi papá estaba constantemente haciéndose cargo de mi mamá, mi hermano me ignoraba y el resto de la familia tampoco aparecía.

A los 15 viaje con mi tía. El último día, antes de volvernos, comenzamos a pelear y me contó que mi papá había sido el responsable del intento de suicidio de mamá. Yo no entendía nada, pasé de responsabilizarla a ella a entender que nada tenía que ver con lo que le había pasado. Ante la incertudumbre, rompí en llanto: Luego comencé a considerar aquella opción, y le creí.

A partir de ello empecé a traer recuerdos. Me divisé a mí, teniendo casi 4 o 5 años, diciendo que no me gustaba la comida y a mi papá gritándome por ello. Ahora él se levanta de su asiento mientras yo corro para no recibir una golpiza. Hasta ahí llega mi recuerdo. Sé que era algo muy habitual en mi casa, pero no puedo recordar qué es lo que pasaba cuando me atrapaba. También lo recuerdo reprochándole a mi mamá cientos de cosas, que no hacía nada y que permitía que yo me comporte mal, entre otras cosas.

Me resulta fácil recordar a mis padres gritándose y a mi mamá llorando. Sucedía muy a menudo, incluso mi papá me llevaba a buscar a mamá al cuarto para que la vea llorar. Casi al instante, me pedía que le dé un abrazo para que su llanto cese. Me había convertido en objeto de manipulación, fui parte de aquella violencia. Fui usada.

La realidad es que no tengo la certeza de si hubo o no agresiones físicas graves, pero sí sé que hubo mucha verbal y psicológica. El único hecho físico que recuerdo fue un día en que ellos estaban discutiendo mientras yo miraba televisión. Les pedí silencio dado que no escuchaba y mi papá se acercó a mí, me tomó del pelo y dijo: “A ver, repetime eso si te animas. Una patada te voy a dar.” Eso explica por qué hoy en día odio tener el pelo largo, me da miedo.

Estoy muy acostumbrada a que me grite sólo por haber tenido un mal día, trato de justificarlo con eso y con que él se desvive por pagarnos todo y que no nos falte nada. Pero de vez en cuando entiendo que nada de todo eso es justificable.

Yo siempre defiendo a mi mamá de sus agresiones, pero no puedo defenderme a mí misma, haciéndome ante sus gritos una persona vulnerable, desconfiada y con baja autoestima.

Hoy en día sigo viviendo con ellos, y después de tantos años se sigue sin hablar del tema. Estoy yendo a terapia, pero mi psicóloga no sabe sobre esto porque no considero necesario contárselo. Sé que de a poco voy ganando batallas, no permito que me humille y todos los días crezco un poco más. Ahora estoy feliz saliendo con gente, todo es a prueba y error. No temo a lo que diga mi papá ante mis errores porque son míos y no de él. Tengo mis propios proyectos y probablemente pueda mudarme pronto, aunque temo dejar a mi mamá con él.

Leer las historias que se publican en esta página me dio ánimos para contar la mía. Me ayudó a descubrir esos pequeños recuerdos olvidados e inconclusos.

Gracias. Ahora me conozco un poco más.

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