Tenia 10 años, mi hermana 9. Nos dejaban en esa casa al cuidado todas las tardes, María era una señora joven y su esposo de unos 48 años, era muy jovial y entretenido; nos encantaba estar con él.

Nos ayudaban con las tareas, el baño y las comidas. En un principio el señor José era muy distante, pero poco a poco se fue acercando, tanto que hasta me veía desnuda en el baño y era como un juego, una picardía. María, su esposa, se descuidaba y él me decía cosas como para que supiera que no podía vernos: “María está en le patio”, decía y yo le abría la puerta y me mostraba desnuda. Él decía: “estás linda”, luego empezó a pedirme dar vueltas y modelarle. Eso solo duraba momentos, unos pocos minutos tal vez. Mi hermanita se dio cuenta, pero la inocencia y por agradar a José, que nos trataba bien, le dije que cuando se bañara le avisaría para que también lo dejara entrar. Así se incrementó el juego y una especie de competencia entre mi hermanita y yo sobre quién se mostraba mas, quién hacia poses. Él decía quien ganaba ese día. Recuerdo que nos hizo abrirnos como bailarinas en el piso, y con la excusa de enseñarnos, comenzó a tocarnos desnudas en el baño.

Era un secreto divertido pero no se podía todos los días, porque a veces él no llegaba temprano de su trabajo, pero ya, en complicidad de las dos, buscábamos el momento oportuno para bañarnos y hacerle su escena a José.

A la par con estos desnudos empezaron los tocamientos. Cuando veíamos TV, en la mesa mientras hacíamos tareas, en el patio, jugando en la computadora. La primera vez que me penetró con el dedo fue en la mesa del comedor, con María al frente y mi hermanita a un lado haciendo tareas. Me dolió un poquito, pero me gustó, no sabía que era malo o era bueno. Cuando quedamos a solas me preguntó si me había gustado, le respondí que sí y me hizo que le contara mi hermanita (para que se dejara hacer). Incluso los vigilé para que se lo hiciera en el cuarto, mientras María estaba abajo en la cocina. A ella también le preguntó delante de mi y dijo que le gustaba, pero le dolía. José nos dijo que mientras más lo hiciéramos, nos dolería menos y nos gustaría mas.
Fue verdad. En un momento estaba obsesionada porque me tocara, porque me metiera sus dedos y mi hermanita también. Recuerdo que a veces en la noche hacíamos planes para que María se alejara y nos quedáramos a solas con José. Él también nos daba tips para evitar sospechas y nos decía qué decir en la casa.

Recuerdo que le decíamos a nuestros padres que nos gustaba estar allá y ellos lo comentaban agradecidos a José y María, quien le decía que nos quería como las hijas que no tenía.  A veces pedíamos que nos llevaran el fin de semana, pero mi mamá no accedía por pena con ellos, y alguna vez oí a José decirle a mi padre que no importaba si necesitaba dejarnos.

Durante sus vacaciones José estaba siempre en casa, ahí se dispararon los abusos. María aprovechó esos días para hacer algunas cosas en la calle y nos dejaba con él . Eran sólo ratos. Desde la primera vez nos mando a desnudarnos. En una oportunidad, María regreso inesperadamente y casi nos consigue desnudas. Las veces siguientes vigilábamos la ventana y nos desnudábamos mientras ella salía hasta que veíamos el carro alejarse. Él se desnudaba también.

Nos acostaba en la orilla de la cama, una al lado de la otra, con las piernas fuera de la cama y nos hacia oral por turnos. Mientras lo hacía a una, a la otra la penetraba con los dedos. Hasta hizo que nos masturbáramos nosotras mismas, mientras me hacía a mi me ponía a penetrar a mi hermana con el dedo y luego ella a mi. Eso duró ese año de colegio. No se porqué al año siguiente no nos dejaban allí sino en clases de idiomas y de tenis. Pero íbamos algún fin de semana a su casa y Katty y yo nos poníamos de acuerdo para buscar un momento a solas con José. También tomamos la costumbre de masturbarnos una a la otra en las noches en nuestro cuarto, hasta dormirnos, a veces despertábamos en la misma cama.

Cuando tenía 12 años nos empezaron a dejar otra vez con ellos. A la primera oportunidad que hubo, José intento penetrarme a mi y no pudo. Con Katty no pudo porque María estaba en la casa, pero al mes perdí mi virginidad dolorosamente en el garage  mientras María atendía una visita en la sala y Katty vigilaba la puerta. Estuve adolorida una semana. Me dio unas toallitas y me dijo cómo usarlas y cómo botarlas, no en la papelera del baño de la casa, porque sangré bastante. Me las llevaba en el maletín al colegio y allí las botaba. A Katty le tocó a los días, a ella no le dolió mucho y sangró solo un rato.

Cuando cumplí 13 ya iba a su casa cuando quería y me podía llevar a Katty porque nos dejaban solas en la casa, yo encargada de mi hermanita. En esos meses tuve mi primera menstruación y mi mama dijo de llevarme al médico. Yo llamé a José para contarle y se asustó mucho porque si me revisaban sabrían que no era virgen, nos dijo que inventáramos que me masturbaba con un cepillo, que lo había visto en una película. El médico no me revisó, sólo me habló del desarrollo, de las relaciones sexuales y tanto del riesgo de embarazo como de enfermedades. Inocentemente le pregunté que si había tenido sexo alguna vez podía estar embarazada, y él me explico que no, que podía sucederme ahora que ya había tenido el período.

Mi mamá en el carro de vuelta estuvo indagando, supongo porque alguna duda se le vino a la mente en la consulta, pero José nos había amaestrado bien. Luego de esa consulta y en las clases del colegio empecé a entender bien qué era lo que hacíamos y me sentí mal, aunque no aguantaba las ganas por estar con José.

Un día hicieron una reunión en casa de ellos solo con mis padres y nosotras. Todos se emborracharon y nos dejaron durmiendo allá. Misteriosamente José no estaba tan borracho. Luego de acostar a María, Katty me dijo que llamaría a José para que lo hiciéramos. Yo estaba medio dudosa pero terminamos con otra de las orgías que él se disfrutaba con nosotras. Alli le dije que no me eyaculara adentro y él me dijo que sabía. Esa fue una de las últimas veces que estuve con él, de a poco empecé a pedirle que no me tocara.

La ultima vez fue a mis 15 años aproximadamente. Con Katty siguió unos años, a veces se iban al cuarto y lo hacían y yo solo los veía, me excitaba pero no quería hacerlo. Con ella estuvo hasta que tenía 18 años, que se hizo novia de un señor mayor con mucho dinero y finalmente se casó a los 20.

Yo no tuve novios, ni sexo, ni besos con nadie hasta los 20 años. También me casé con alguien mucho mayor, me lleva 15 años. Mi esposo cree que me casé virgen con él, supongo que serían los años sin tener nada de sexo. Tengo una hija con la que visitamos a José, con mucho miedo de mi parte, pero sin que lo demuestre.

Yo no me siento violada, ni frustrada, ni con problemas mentales. Cuando leo aquí veo que todas las mujeres sufren mucho por haber sido abusadas, pero a mi solo me da arrepentimiento por haber hecho todo eso, porque mientras mis amigas pensaban en el cantante de moda enamoradas, yo pensaba en el encuentro con mi hermana en la noche o en estar las 2 con José al día siguiente.

José esta viejo ya. Lo veo y siento amor, rabia, pena, ternura. Él nunca fue violento, nunca nos engañó siempre nos dijo qué íbamos a hacer. Nunca nos hizo nada que no quisiéramos y lo quiero como alguien mio, pero no acepto que me haya enseñado todo eso tan joven.

Mi papá falleció hace unos años y mi hija presenta a José como su abuelo y yo como mi padre. No sé si no es normal esto. Pero no me lo cuestiono.

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