Tenía cerca de 8 años cuando mis papás me dejaban con un amigo de ellos cuando se iban. Cada vez que mirábamos televisión, él me sentaba en sus piernas y se movía, frotándose. Jamás voy a olvidar su rostro.

Un día fuimos con mi hermana a la casa donde alquilaban unos primos. Todos nos reíamos y estábamos bebiendo, cuando un primo se aprovechó de eso y me llevó a su habitación para tener relaciones. Logré escapar.

Haciendo dedo para volver de la universidad, un tipo se ofreció a llevarme. Apenas pudo, dobló en una calle y trató de venirse encima de mí. Salí corriendo de la camioneta. Fue la experiencia más aterradora que tuve.

Estando con mi abuelo y mi hermana, le dijo a ella: “que lindas tetas tenés”. Nos dio mucho asco.

Finalizando el cumpleaños de la hija de una amiga, le pedí si me podía alcanzar hasta mi casa, pero me dijo que no podía usar el auto dado su estado de ebriedad. Se ofreció el primo de mi actual pareja y le dije que sí. Me llevó unos metros por fuera de la casa y se me abalanzó. No paso nada más porque o frené, pero hasta el día de hoy no lo volví a ver y no sé cómo actuara al verme. Le conté a mi pareja lo que había pasado, y hasta ahora, no ha hecho nada. Pareciera que hasta ese límite llega su amor.

Me siento sumamente decepcionada por los hombres.

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