A los 5 años mi mamá me dejaba jugar con unas vecinas mientras la suya nos cuidaba, o al menos eso decía. La señora siempre se iba y dejaba al hijo mayor a cargo, quien tenía entre 16 y 18 años.

Un día estaba este chico con otros 4 años y me violaron entre los 5. Llegué a mi casa ensangrentada y con la ropa interior rota. Mi papá los denuncio, pero mi mamá (cristiana) los perdonó porque “sólo eran niños”.

Tiempo después, no sé si por cobarde o por enojo, mi papá nos abandona. En ese momento me llevan al psicólogo y logran borrarme, temporalmente, de la memoria los hechos para que en un futuro “no me dañaran”. Esto me lo contó mi abuela porque mi mamá no lo recuerda.

(Visited 297 times, 1 visits today)