Mi papá era alcohólico. Digo era porque gracias a Dios que se lo llevó hace ya 10 años. Aparte de alcohólico era diabético y violento. Venía de 2 relaciones desastrosas y pensamos que mi mamá era lo que lo iba a salvar. La madre de su hija mayor lo abandonó por un compañero de trabajo cuando mi hermana tenía 3 años.

Mamá me contaba que de novios era una persona estupenda. Como mi abuelo no aceptaba esta relación, con 22 años mi mamá se fue de su casa y estuvieron 2 años buscándome. Cuando quedó embarazada fue cuando el cambio se hizo notorio.

Uno de mis primeros recuerdos es este.

Tenía 8 años y junto con mi hermana menor nos habíamos acostado con mi mamá. Compartíamos habitación con mis padres, separada únicamente por un inmenso ropero. Mi papá después de tanto tomar quiso obligar a mamá a estar con él. Ella no quería porque sabía que todavía estábamos despiertas. Papá se enojó y la golpeó. Yo me largué a llorar.

Mientras la golpeaba le decía que por su culpa me había despertado. Pensé que lo mejor era irme a mi cama con mi hermanita así dormíamos. Él decidió que lo mejor era echar a mi mamá a la calle por lo que había hecho.

Teníamos la opción de refugiarnos en lo de mi abuela, pero volvíamos porque mi viejo se ponía loco y violento y nos iba a buscar.

A mi corta edad me cansé de decirle que lo dejara, que no quería sufrir más. Ella me respondía “quiero que crezcan con un padre”. Y mil veces me preguntaba qué significaba eso.

Recuerdo la primera vez que mi mamá le respondió a mi papá. Lo empujó y como estaba borracho, chocó contra el ropero y se sintió culpable porque pensó que se había golpeado la cabeza.

Todos los días era igual. Él se emborrachaba, se acostaba tarde, golpeaba a mi mamá, gritaba, se paseaba desnudo por la casa y de paso nos golpeaba un poco a mí y a mi hermana.

Papá era mecánico. Un 29 de Diciembre se lo pasó trabajando. Estuve con él todo el día. En un momento vino un vecino a acusarlo de haber cortado los cables del proveedor de cable, del cual estaban colgados prácticamente todos los vecinos de la cuadra. El tipo que vino a acusarlo estaba borracho. Mi papá que vivía de su orgullo aceptó pelear con él más tarde.

Volvió a casa y tomó como nunca. Mamá le pidió que se dejara joder, que no fuera y con su humor y todo nos mandó a dormir. La ventana de nuestro cuarto daba a la calle y allí vimos como mi papá borracho estaba tendido en el piso recibiendo los golpes del otro hombre. La pelea terminó con un ladrillazo en su cara.

El 30 de Diciembre por la mañana entró en coma. Recuerdo que estaba en calzoncillos, se hacía pis encima hasta que vino la ambulancia y se lo llevó. A la semana murió.

Al tiempo nos enteramos que mi viejo había tenido un hijo con una vecina que vivía a dos cuadras de casa. Esa noticia fue devastadora para mi mamá.

Ella a pesar de todo lo amaba y vivió todo su duelo con rencor.

10 años después estoy felizmente casada y tengo un hijo de 6 meses. Mamá después de tanto tiempo de rencor pudo rehacer su vida y volvió con su primer novio que encontró por Facebook y a mis hermanas les hace falta algo de disciplina pero están bien. Creo, con total seguridad, que no todos pueden tener un final “feliz”.

Siempre pienso cómo hubiera seguido mi vida con mi papá vivo.

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