Ya habíamos tenido relaciones sexuales hace muchos años, consentidas. Pero ayer estaba en casa de él, y después de 8 años, intentó tener relaciones sexuales conmigo. Yo me negué, así que me forzó. Me agarró de los brazos y me mordió los pezones tan fuerte que me los marcó, me mordió el cuello, me agarró de la quijada diciéndome: “¿por qué no quieres estar conmigo?”. Dije “no” muchas veces, él nunca paró. Me quiso quitar el pantalón rompiéndolo y mi cuerpo se paralizó, me siguió mordiendo el cuello hasta que me escape.

Él se enojó conmigo, diciendo que lo había decepcionado. Me da miedo porque no puedo denunciar, no pasaría nada, su familia tiene mucho poder y me da miedo hablar porque en esta sociedad machista “de puta no me van a bajar”. Me da miedo porque me van a cuestionar el porqué no hice nada, y no se porqué me paralicé. No se porqué no grité o lo mordí, o porqué no le di una patada. Mi cuerpo simplemente no se movió y en mi cabeza sólo pensaba que por favor no me violen. Recuerdo que hasta le dije que estaba en mis días para que se detuviera, pero dijo que eso no le importaba.

Me da vergüenza y mucho asco. Me siento muy mal conmigo misma.

Lo cuento porque es la única manera que encuentro para alzar la voz, es la única manera que encuentro para decirle a otras chicas que yo se lo que se siente, es la única manera en la que puedo expresar el dolor y la vergüenza que siento adentro de mi.

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