Éramos muy buenos amigos hasta que yo, enamorada ciegamente de él, lo “conquisté” después de 3 años remándola. Empezamos a salir y la cosa se fue poniendo seria. Estuvimos juntos casi 7 años. Siempre lo vi como algo inalcanzable, y por eso lo sobre protegí durante toda la relación. Después de dos años y algo de novios me confesó que “había tenido algo” con un amigo en común. Lo dejé pasar.

Crecimos juntos, convivimos. Yo siempre con miedo de que me esté engañando, ya no tenía que cuidarme del sexo femenino, el sexo masculino pisaba más fuerte. Él vivía diciéndome que era una paranoica de mierda, que si me decía que me amaba era porque es cierto.

La convivencia resultó muy mal. Él empezó a frecuentar gente que nunca quiso presentarme y me acostaba sola todos los fines de semana porque nunca estaba. A pesar de eso, no quería dejarlo porque ya habíamos comprado todo para ese departamento soñado y tan colorido, pero tan falto de amor que teníamos.

Todavía me acuerdo las mil cosas que me decía. Yo era la paranoica, la sufrida que viene de familia con problemas, la pobrecita que fue golpeada por su madre durante la infancia. La que nunca supera las cosas. No hizo más que tirar mi autoconfianza a la basura con todo eso.

La última vez que estuvimos juntos, si es que así puede decirse, me penetró sin mi consentimiento. Yo estaba dormida y tuve que fingir porque si no se ofuscaba. Después de eso, tomé coraje y lo dejé.

Tiempo después me enteré que me engañó durante toda la relación, con chicos, obvio. Si pensaban que sentirse engañada era de por sí feo, hagan el intento de pensar que te cagan con una persona que frecuenta casa todas las semanas.

No hace falta violencia física para que te caguen la vida. Me hizo mierda en todos los sentidos. Me volví loca y paranoica porque viví 7 años al lado de un psicópata que me vio enamorada y me usó de pantalla.

Lo que pasó en el medio fue una vorágine. La eterna novia del pibe “copado” ya estaba sola. O no tanto. En ese traspaso emocional, conocí a mi actual novio. Esa persona que sé que no me va a joder en la vida, pero de la que no puedo fiarme porque no confío en nadie.

Lloro porque me cagó la vida en mil maneras. Siempre dije que puedo resurgir como el ave fénix, y todavía estoy esperando que eso pase. Cuando te denigran de esa manera ¿cómo volvés a confiar? Hago esfuerzos sobrehumanos todos los días para no pensar. Agradezco que mi novio actual me abrió los ojos, me mostró que las cosas son diferentes si te las propones.

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