Tardé mucho tiempo en darme cuenta que era violencia. Suprimí ésta parte de mi vida… Y cada vez voy recordando más cosas.

Cuando tenía 17 años había conocido un chico por Facebook. Según su perfil, vivía cerca de mi barrio y era un año más grande que yo. Él me empezó hablar por chat y estuvimos mensajeándonos por un tiempo. Parecía buen pibe, pero daba señales confusas. Una de las primeras cosas que me dijo era que no buscaba nada serio cuando yo ni siquiera le había preguntado o dado signos de que yo sí quisiera.

Una vuelta me fui de vacaciones y me la pasé hablando todos los días con él. Cuando volví, me mandó un mensaje diciéndome que me quería. Y era raro porque él no me trataba como una amiga, me decía cosas que quería estar conmigo. Cuando yo le decía que estaba acostada me preguntaba si me podía acompañar. Típico chamuyo.

Al tiempo nos propusimos conocernos y pactamos vernos en un shopping. Le aclaré que iba a ir con una amiga de confianza. Cuando llegó el día, me dijo: “no voy a ir porque está tu amiga, me da vergüenza”. Yo no entendía porque él siempre me contaba lo extrovertido que era. Cambió el plan diciendo que mejor nos viéramos él, su amigo y yo. Le dije que no.

Pasó un tiempo y al fin nos vimos solos en ese mismo shopping. La pasamos bien y me pareció un pibe normal.

A las semanas quisimos tener relaciones y fui a su casa. No era la primera vez de ninguno, así que yo tenía una pequeña noción de cómo eran las cosas. Una vez ahí no se le paraba. Me dijo que era mi culpa, que yo no lo calentaba. En ese momento estaba realmente confundida. Luego me dijo que le haga sexo oral, y yo, como una estúpida, lo intenté.

No me acuerdo cuando fue, pero después me enteré que él vivía a 100 km en realidad, que esa era la casa del padre, con el cual estaba peleado, y que solía venir sólo los fines de semana.

A la semana me dijo de ir un telo. Era mi primera vez en un lugar así. El turno duraba tres horas, y literal, estuvo tres horas dándome de una forma que se notaba que sólo quería disfrutar él. Ninguno de los dos llegó al orgasmo.

Fuimos varias veces y siempre fue así.

Tiempo más tarde, me enteré que me había engañado con una chica. La primera vez me enojé muchísimo, pero la segunda vez (con la misma persona) me enojé aún más porque mi hermana los había visto muy cariñosos en una plaza. Yo estaba tan enferma que decidí seguir con él por más de que no parecía arrepentido. Pero supuestamente “no lo iba a hacer más”.

Había mucha violencia psicológica. Él iba a estudiar psicología y estaba obsesionado con Freud. Cada cosa que yo hacía/decía lo relacionaba con que había tenido un trauma de la infancia. Yo confiaba muchos de mis problemas a él y siempre buscaba la forma de psicoanalizarme.

Yo en ese tiempo había empezado a leer sobre el feminismo y el aborto. Y estaba segura que si me embarazaba, iba a abortar. Cuando se lo conté, me dijo: “si vos abortas, nunca más vas a estar conmigo. Lo vas a tener”. También me dio señales de que si yo quedaba embarazada no se haría cargo.

Según él, estaba “casi enamorado de mí” y por eso me pidió ser la novia. Yo estaba feliz, pero la felicidad no duró ni dos semanas. Fuimos al telo otra vez y de nuevo estuvimos tres horas sin parar. Yo no disfrutaba mucho pero raramente llegué al orgasmo. Él me dijo que estaba por llegar, pero justo nos avisaron que se terminaba el turno. Cuando bajo la vista y miro, no tenía el preservativo que se había puesto antes. Me dijo que se lo había sacado durante la relación y yo nunca me había enterado.

A los días me dice que no estaba seguro de la relación y que quería volver a estar en algo porque supuestamente ese año se iba de viaje de egresados y no quería serme infiel. Yo estaba desconcertada. Le decía que si me quería no lo iba a hacer… Pero su respuesta fue que no lo iba a poder evitar.

Después de estar peleando, me retruco con un: “¿el próximo sábado vamos al telo?”. Sentí que me estaba haciendo una joda por lo inapropiado que fue. A los días terminamos la relación y yo estaba devastada porque lo quería y no me gustaba estar sola.

No pasó una semana que vi en un Facebook que se había puesto de novio con la chica que me engañaba. Le pregunté qué era eso y me dijo que era una joda. Cabe aclarar que yo a la chica le había mandado varios mensajes de advertencia para que se aleje de él durante la relación.

Pasaron los meses y recibí un mensaje de la chica. Se reía de mí, diciéndome que ella se había ganado al pibe, que él siempre la quiso a ella y otras cosas más. Como me dolió su agresión, me defendí y quise decirle cosas como mujer para que ella entendiera que él no era bueno. Pero mi ex lo leyó y me mandó un mensaje. Lo único que recuerdo que dijo fue: “nunca nadie te va a querer por como sos”. Y me lo creí. Todas mis relaciones siguientes fueron malas. Estaba insegura, desconfiada.

Recién después de un tiempo me di cuenta que lo que había sufrido era violencia. Y eso nadie me lo dijo. Caí sola.

Ahora tengo pareja y me va bien. Pero probablemente nunca olvidaré el daño emocional que sufrí por ese chico que pintaba ser buena persona.

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